lunes, octubre 10, 2011

RESILIENCIA… ¿guat?

La palabra ‘resiliencia’ es un anglicismo que la gente común no conoce (en los barrios y comunidades nadie sabe qué significa esa palabra), pero que ya es aceptado en español como un ‘artículo nuevo’ en el “Avance de la vigésima tercera edición” del DRAE y tiene entonces oficialmente en español dos acepciones:

"1. f. Psicol. Capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.
2. f. Mec. Capacidad de un material elástico para absorber y almacenar energía de deformación."

La primera acepción es usada desde hace más de una década por psicólogos con un sentido mucho más amplio a la vez que complejo y la segunda, que todavía se usa muy poco, pues ingenieros y arquitectos han estudiado la ‘elasticidad’ en los textos de ‘resistencia de materiales’ desde hace más de 50 años, como lo muestran textos clásicos rusos traducidos al español. A ellos nunca les hizo falta la recientemente nueva palabra del español, siguen usando 'elasticidad'.

Con otras acepciones se ha trasladado la ‘nueva palabra’ a otras temáticas, como la del ambiente, el cambio climático y los desastres, con mucha confusión, sobre/simplificación y suposiciones poco sustentadas, o del todo simplemente asumidas sin base empírica alguna.

La acepción ‘psicológica’ de la palabra implica gran complejidad pues eso de "asumir con flexibilidad situaciones límite" es muy difícil de precisar en momentos específicos. Más complicado aún es observar o incluso establecer cuáles son (características, temporalidad, dimensiones sociales o psico-sociales) las condiciones que implican el "sobreponerse" a esas condiciones extremas o límites.

Si eso es increíblemente difícil hasta de definir en situaciones individuales (que nunca lo son, pues cada individuo sólo vive en sus contexto social, comunitario y familiar inmediato), mucho más lo es cuando se trata de comunidades o pueblos y ciudades enteras. De hecho no hay textos teóricos dedicados a ello, sino referencias diversas en textos que no discuten en profundidad casos concretos que los sustenten.

No es entonces simplemente “reponerse de un impacto”. En el caso de materiales la elasticidad (y las curvas de elasticidad que las miden) implican que las condiciones previas del material se deformen pero que no causen rupturas o daños permanentes, de manera que, como un elástico, se estiren y vuelvan a su situación de reposo, normal, manteniendo todas sus características físicas intactas: el doblarse de una caña de bambú. La curva elástica muestra en ellos el punto y condiciones en que se rompe o lastima de manera que pierde su condición elástica, parcial o totalmente, y por lo tanto ya no responderá de igual manera ante el próximo esfuerzo y podría fallar, es decir quebrarse o romperse o fracturarse.

Pero en lo psicológico, en seres humanos (y animales también) eso es mucho más complejo, todo impacto tiene secuelas que no se reponen o tardan décadas en superarse y aunque el individuo no colapse totalmente, es decir no muera o quede por completo incapacitado, igual las consecuencias del impacto emocional son no solo muy difíciles de identificar sino que más aún de superar. Esto se multiplica por mucho cuando se trata de situaciones sociales y más aún si son masivas: los individuos reaccionan diferente unos de otros, tanto en lo cualitativo como cuantitativo y por lo tanto en solo una familia, la pérdida, por ejemplo, de su casa o de un miembro tiene consecuencias distintas en cada uno de los sobrevivientes o familiares que ni siquiera estaban ahí presentes: si en la inundación se muere tu hermano aunque vivas a cien kilómetros, el impacto puede tener dimensiones colosales y requerir un larguísimo tratamiento, o puede ser que logres superarlo y continuar con tu vida normal luego de un corto periodo de suelto, etc.

En situaciones de desastre, entonces, cuando hay impactos en comunidades enteras o ciudades enteras, el plantearse simplemente el ‘reponerse del impacto’ es una sobre simplificación de la realidad concreta, que es muchísimo más compleja, en particular en las dimensiones psicosociales. Materialmente se puede reconstruir el puente, o llevar las familias a nuevas casas luego de unas semanas o meses en albergues, PERO, las perdidas afectivas y emotivas, las pérdidas y los duelos referidos a la historia familiar o las raíces rotas (amistades, grupo social inmediato, expectativas de vida, cultura local, costumbres, grupos de referencia, etc.) por la relocalización son normalmente ignoradas: en muy pocas ocasiones se trabaja sobre ello y se intenta estudiar sus dimensiones y calidades.

En consecuencia, la idea de crear o acrecentar o desarrollar la ‘resiliencia’ con base en la idea de tener ‘flexibilidad frente a situaciones límite’ está todavía por desarrollarse. En la literatura sobre ‘desastres’ son escasísimos (si es que los hay)los casos concretos en que ello se estudia o se determina con algún mínimo rigor. Pero, todavía es menos estudiada y determinada la dimensión de ‘sobreponerse’ a situaciones límite en forma colectiva (aunque en la literatura psicológica se pueden encontrar referencias más bien de carácter individual o experimental.

Esta temática es una que está todavía por estudiarse y hay muy pocas personas con formación y experiencia en ciencias sociales, con conocimientos teóricos y trabajos empíricos, que la hayan abordado.

Lo más común es que se hable de ‘resiliencia’ simplemente planteándose algunas tareas o situaciones para que una comunidad vuelva a tener el puente que se lleva el río todos los años o similares, es decir referido a reconstrucción de condiciones materiales inmediatas; pero la capacidad de enfrentar con flexibilidad situaciones límites en términos colectivos en el campo de la vida comunitaria, familiar o masiva es un tema por investigar.

De ahí que sería mejor, cuando se habla de organizar a la comunidad para que responda a la situación de desastre (cuando la situación sucede) con eficiencia y evitando daños mayores, con preparativos y simulaciones o instrucciones para evitar impactos destructivos, no debería alegremente hablarse de ‘resiliencia’, pues como en muchos otros casos, eso solo permite a los llamados ‘consultores’ insistir en tener un lenguaje que nadie del ‘común’ (las personas normales y corrientes, los vecinos de la comunidad) entienden y hablar en enredado cuando de lo que están hablando es de algo sencillo, y ni siquiera están planteándose qué significa tener ‘flexibilidad en situaciones límite’ en términos sociales.

jueves, octubre 06, 2011

Pacífico Central: riesgo y ordenamiento territorial



1. El pacífico central de Costa Rica tiene características bien precisas en lo geográfico, se trata de una larga y angosta franja de llanuras aluviales que se entremezclan con complejos humedales y que reciben las aguas de extensos ríos de montaña. Los sinuosos ríos nacen en los columpios de la franja montañosa del sur del Valle Central, con picos por encima de los dos mil metros de altura, y está compuesta por numerosos y pequeños valles. Al sur de las filas Chires, Surubres, Tierras y Chonta el territorio se desliza con altas pendientes antes de llegar a la angosta franja costera. Los riachuelos de montaña se articulan con forma de árbol para constituir grandes caudales ya en el límite de la pendiente y la llanura aluvial, para expandirse a sus anchas en los intrincados humedales de bosques salados. Así, la llanura aluvial y el humedal constituyen el territorio natural en que se despliegan los caudalosos ríos de montaña durante toda la temporada lluviosa del pacífico hasta por ocho meses al año, con sus momentos de lluvias torrenciales en tres de esos meses.

2. Dada la condición del istmo centroamericano, como puente angosto entre grandes masas continentales y los dos océanos, los fenómenos y eventos hidro meteorológicos del Caribe inciden también sobre las condiciones del clima y afectan las temporadas lluviosas del pacífico de manera puntual, incrementando el patrón de lluvias por algunas semanas o hasta algunos días, lo mismo provocan otros grandes procesos más extensos, como El Niño o La Niña, modificando los patrones por períodos de varios años. La presencia de grandes huracanes en el Caribe normalmente implica el incremento sustancial de las lluvias en las laderas sur de los Cerros de La Cangreja y demás articulaciones montañosas hacia el sur-este, donde nacen los ríos que se convertirán en los cinco principales ríos que desembocan en el pacífico central costarricense: Tulín, Parrita, Paquita, Savegre y Barú.

3. En la llanura aluvial se entremezclan los humedales con franjas de playas y pequeñas bahías, pero esencialmente, se trata de una franja angosta de unos pocos kilómetros de ancho y que se extiende por docenas de kilómetros en dirección noroeste/sureste, desde la desembocadura del Río Tulín hasta el Río Térraba. Entre ambos se encuentran las desembocaduras de otros cuatro ríos de montaña que se encargan de alimentar sus respectivos humedales y llenar las llanuras en los picos de la época lluviosa del pacífico. En cada caso los ríos se extienden en su parte casi plana, horizontal, por la llanura de sedimentos y aluvión, cambiando o ampliando sus cauces según la ocasión: en tiempos de intensas y prolongadas lluvias, las llenas cubren kilómetros a los lados de sus cauces; en tiempos de abruptos y excesivos periodos lluviosos (usualmente vinculados con efectos indirectos de tormentas tropicales o huracanes) las crecientes en las altas montañas descienden en forma intempestiva y arrastran gigantescas cantidades de residuos y erosión en forma de avalanchas o grandes ‘cabezas de agua’, veloces y destructivas. No son simplemente llenas, sino correntadas que arrastran viviendas, plantaciones, carreteras o puentes y en muchas ocasiones cambian el cauce principal hasta cientos de metros a uno u otro lado.

4. La colonización temprana de la sub-región pacífico central se basó ampliamente en la organización de plantaciones y todavía mantiene resabios de sus épocas de mayor bonanza. Primero las bananeras y luego los palmares (y arrozales con algunos potreros subiendo el pie de montaña) estructuraron una organización vial extendida a lo largo de la franja costera y diseñada con patrones geométricos de gran escala. Caminos entre plantaciones y sistema de drenaje o riego cubrieron la llanura aluvial, que estaba protegida además por la presencia de los complejos sistemas biológicos que formaban los humedales que van mucho más allá de los variables deltas o bocas de los cinco principales ríos que descienden en dirección noreste-sureste.

5. La vía principal se extendió desde mediados del Siglo XX en forma paralela a la franja de costa, acercándose o alejándose según la extensión y penetración de los manglares (humedales) o peñones; pero siempre con los cinco ríos como obstáculos esenciales. Así, la plantación bananera y luego el palmar dependió de los puentes metálicos construidos a mediados de siglo XX por la empresa multinacional, pero más hacia el nor-oeste, el Río Tulín siguió siendo un obstáculo insalvable hasta décadas después con la construcción del puente nacional que permitió conectar Parrita con Garabito en forma expedita y segura. Igual, hacia el sur de Quepos, la ausencia de puentes y en particular el Río Savegre, fueron un obstáculo para completar la vía costanera hasta finales del siglo pasado y todavía en la segunda década de este siglo la interrumpe cada tanto.

6. La estructura vial y urbana, sigue mantenimiento el patrón trazado por la bananera, incluso la organización de los poblados –antiguos cuadrantes- con sus comercios (comisariatos) y servicios básicos siguen este patrón: el trazado por los centros de las antiguas fincas y mantienen muchos de ellos sus antiguos nombres. Muchas viviendas de la época bananera se mantienen todavía como predominantes en pequeños poblados (ejemplos de ellos son Pocares y Damas) a lo largo de la franja costera, tanto en el cantón de Parrita como en el cantón de Aguirre. No obstante, algunos están muy derruidos, luego de más de medio siglo, y otros fueron destruidos muy recientemente, con el terremoto de Parrita del 2004, cuando el Comisariato de la antigua ‘Finca Damas’ y muchas viviendas ‘bananeras’ finalmente quedaron inservibles.

7. Esta trama que se cruza en forma casi perpendicular: los ríos de montaña bajando hacia la franja costera y la vía principal –actualmente llamada ‘carretera costanera’- es la herencia de una estructura de plantación, que sin embargo, fue perdiendo sus amplios drenajes y sistemas de evacuación de aguas, a la vez que fue poblándose ampliamente en la medida que se desarrollaron nuevas actividades económicas al final de la época bananera y en particular en las últimas tres décadas. El impacto ha sido mayor con la explosión de la inversión inmobiliaria, el ‘boom’ y la llamada burbuja financiera en el área de ‘bienes raíces’ y turística en playas y poblados, en especial en Jacó y Quepos.

8. La nueva población que pudo acceder a la región con la construcción de los nuevos puentes desde la década de los 80s y las nuevas inversiones turísticas, crearon condiciones para la inmigración (trabajadores de la construcción, comercio y servicios) que fueron a poblar tanto las cabeceras de cantón o distrito, como los poblados a lo largo de la carretera costanera (muchos antiguos cuadrantes de fincas bananeras), los que se localizan relativamente cerca de la costa y dónde los ríos de montaña se extienden en sus llanuras de inundación natural.

9. Los pequeños poblados bananeros se diseñaron con pleno conocimiento de esta relación: “camino paralelo a la costa que cruza perpendicular con ríos de montaña”, y por lo tanto las casas (tanto las de altos empleados como las de trabajadores del campo), comisariatos/comercios, centros de salud y oficinas se construyeron con diseños adaptados para superar con sus pilotes de hasta dos metros de altura las crecientes y ‘llenas’ de estación e incluso las fuertes correntadas. La construcción y diseño también se adecuaron a otras características climáticas locales: se ventilaron ampliamente y techaron con altas pendientes y extensos aleros, con amplios corredores ‘volados’. Alejadas de la línea de costa algunos kilómetros no tenían problema alguno con la normal erosión marina y cambios habituales en la línea costera, así que perduraron por muchas décadas como sitios relativamente seguros, además de frescos y adaptados armónicamente a las condiciones costeras e hidrológicas de la zona.

10. La nueva población de finales del siglo XX, la que llega sin conocimiento tradicional del comportamiento natural de los ríos y sin el conocimiento para adecuar las construcciones a las llenas estacionales, cambia este panorama. Es esa la población que se acerca a las playas y traza sus callejuelas al lado y en paralelo de la playa para efectos de la economía turística, pero no construye con la sabiduría centenaria de los pescadores locales. Es ésta la que asienta sus viviendas (incluso las muy costosas y lujosas, pero también los proyectos estatales de vivienda y las nuevas oficinas de instituciones públicas) a ras del suelo con pesados materiales y techos casi planos. Esa población que impacta rápidamente y en forma generalizada toda la subregión, así como las edificaciones que construye y localiza en las áreas de inundación o en los propios cauces de los principales ríos, como en el caso de Paquita y Parrita –La Julieta-, serán las víctimas de las crecientes estacionales y los que llenarán los albergues y perderán sus bienes cada tantos años en los meses de octubre/noviembre.

11. La extensión de antiguos centros de población, cuadrantes de finca, y su crecimiento a lo largo de la nueva carretera (que en sí misma constituye un dique de hasta tres o cuatro metros de altura en su paso por la llanura de inundación) es una condición que implicará necesariamente los permanentes desastres. De hecho esta carretera/dique construida sin instalaciones de drenaje (como alcantarillas del volumen adecuado y distribuidas a lo largo de la vía) es de hecho un elemento que altera radicalmente el normal fluir de las aguas de montaña y rompe su drenaje natural, creando de paso amplias lagunas en zonas habitadas cada tantos años.

12. La construcción de nuevos puentes en los sitios exactos de los antiguos puentes y al lado mismo de los centros poblados, como en el caso de Parrita/La Julieta, es un hecho adicional que implica necesariamente un gravísimo riesgo que se concreta casi todos los años, pues son el único sitio de paso de todo el tránsito de la carretera costanera (alternativa de la Carretera Interamericana) y por dónde circula y circulará cada vez más el tránsito masivo de vehículos pesados que van de la frontera de Panamá a la de Nicaragua o al principal puerto del pacífico. Así, la carretera dique no es solo una vía local o regional, sino que será cada vez más la principal vía internacional, parte del corredor logístico y el corredor comercial de la zona multinacional denominada Puebla/Panamá.

13. En particular en la cabecera del cantón de Parrita, en su centro consolidado, todo ese tránsito pesado atraviesa el área más densamente poblada, el centro comercial e institucional de todo el municipio; el que a su vez, está localizado no solo en la llanura aluvial, sino que prácticamente en el propio cauce del Río Parrita. La decisión de construir el nuevo puente en el mismo sitio del puente viejo condena a la cabecera cantonal a sufrir el permanente paso de furgones de carga pesada por su eje comercial e institucional principal. El río y el puente no podrán cambiarse de sitio, así que habrá que hacerlo con la población y su centro neurálgico, o en su defecto, condenarlos a sufrir por siempre las grandes inundaciones anuales.

14. La construcción de instalaciones hidro-eléctricas en la cuenca alta del Río Parrita, incluyendo la represa principal en la zona de Pirrís, implicará un nuevo riesgo para la ciudad que crece en la cuenca baja, específicamente a un kilómetro de la desembocadura y prácticamente colindando con el humedal de su boca principal. La relación carretera (que es un dique de hecho) y la acumulación de viviendas requerirá de una redefinición que mitigue y reduzca sustancialmente estos conflictos en el uso del espacio y en la implicación de este cruce perpendicular entre los ríos y la costanera, lo que implica y llevaría en adelante (de no ser re-adecuada) no solo a las pérdidas usuales, anuales por las crecidas, sino a la interrupción de la Carretera Interamericana, eje esencial y corredor comercial principal, ya no solo de Costa Rica, sino de toda la Región de México a Colombia.

15. Las otras poblaciones no tienen un conflicto de la misma magnitud, excepto Paquita a pocos kilómetros de la entrada a la ciudad de Quepos y la zona turística del Parque Nacional de Manuel Antonio, pero sí hay mucha población dispersa y zonas de alta producción agrícola en toda la franja costera de la llanura aluvial a lo largo de la carretera costanera. Ello sin duda es la principal condición de riesgo, que se une a la condición de riesgo sísmico derivado de densificar poblaciones sobre llanuras aluviales de arenisca, muy cercanas al Océano Pacífico; una zona cruzada ampliamente por fallas locales y que se encuentra frente a la línea costera por la que corre la falla continental.

viernes, septiembre 02, 2011

Vivir con los desastres y de/construir su riesgo en Costa Rica

Es la temporada de huracanes, estos se anuncian junto a numerosas tormentas tropicales con fuertes ventiscas y lluvias torrenciales que afectarán toda la cuenca del Caribe, aunque normalmente esto afecta esencialmente las islas y sólo en pocas ocasiones la trayectoria, el tamaño o el momento en que suceden, llega a afectar directamente la parte sur/este del istmo, es decir Costa Rica y Panamá. Normalmente, se indica que nada más serán los efectos indirectos de la tormenta o el huracán los que afectarán nuestro país, pero no en la costa caribe, sino en las zonas montañosas del centro y las llanuras aluviales de la costa del Pacífico. Junto con los ocasionales sismos, este fenómeno natural es el principal elemento vinculado con la ocurrencia de desastres en Costa Rica ya que es en relación con las tormentas tropicales y las lluvias torrenciales a ellas vinculadas que se suscitan inundaciones, crecidas de ríos –con sus ‘cabezas de agua’-, llenas o deslizamientos y avalanchas.

En un país con una topografía muy irregular, con una extensa zona montañosa que rodea el valle central a más de dos mil metros de altura y que va de frontera a frontera partiendo el país en dos cuencas, con múltiples pequeños valles inter-montanos a lo largo de toda la costa del Pacífico y ríos de montaña que descienden raudos hacia las llanuras aluviales a pocas decenas de kilómetros, es lo normal, explicable que las poblaciones que habitan esos valles, desmontes o llanuras deban vivir con desastres.

Costa Rica entera tiene una geografía y una topografía propensa para que lluvias torrenciales tropicales en las montañas impliquen inundaciones y crecidas abruptas en las zonas bajas, desmontes o llenas en las llanuras, tanto en el Caribe como en el Pacífico; pero también en todas las laderas montañosas de los pequeños valles o en la cuenca principal que recorre el valle central y desciende hacia la costa del pacífico.

El istmo es angosto y por tanto, en un país cuya distancia de océano a océano es tan solo de unos pocos cientos de kilómetros, los grandes fenómenos atmosféricos o hidro-meteorológicos, las modificaciones en las corrientes, las mareas y las temperaturas de ambos océanos tienen impactos variados, articulados y complejos, con múltiples microclimas y comportamientos muy disímiles en las diversas microcuencas, penínsulas o cañadas. En todas esas hondonadas se asentaron poblaciones desde tiempos precolombinos, o lo hicieron en las faldas montañosas de la cordillera volcánica, donde se suman la composición de la tierra, la inmensa cantidad de fallas tectónicas locales y la altísima sismicidad vinculada con la actividad volcánica.

Es la temporada lluviosa del Pacífico, los grandes meteoros del caribe succionan las nubes y las hacen chocar con las laderas montañosas al sur del Valle Central, la fila Chonta y los cerros de la zona de los Santos, pero también, contra las cumbres volcánicas de la Cordillera Central cuyas quebradas y ríos descienden hacia el sur y constituyen parte esencial de la cuenca del Río Virilla, parte de la cuenca alta del Río Tárcoles, sobre la que se extendió en los últimos cien años la ciudad de San José y su Gran Área Metropolitana.

La confluencia temporal de la temporada lluviosa que carga de nubes las zonas costeras del Océano Pacífico con el período de verano/otoño boreal, que se ha considerado convencionalmente como la ‘temporada de huracanes’ del Océano Atlántico y el Mar Caribe, implica que grandes fenómenos como El Niño añadan complejidad a los procesos y por tanto lleve a que, por ejemplo, en la costa del pacífico haya sequias o inundaciones, pero también algunas ocasiones de muy altas marejadas que afectan toda la vida humana en la costa, desde la pesca hasta el turismo, desde los humedales hasta las poblaciones. La gran complejidad implica serias dificultades para los pronósticos y exigen, a la vez, mayores niveles de capacidad técnica y profesional para detallar los posibles sitios de impacto negativo; pero más allá de ello, es ampliamente conocido el comportamiento de los ríos y sus microcuencas a lo largo de ambas costas y desde las zonas altas hasta las llanuras.

La estructura productiva y el control relativo sobre ella, en términos de su impacto en la geografía, marca los grados y tipos de riesgos que se tendrán en el futuro, no como hechos aislados, sino como tendencias repetitivas a lo largo de las décadas. El trazo de las vías normalmente ha sido los viejos caminos coloniales o los propios de la forma de producción y hasta de los productos específicos que la ocuparon.

En el Valle Central, igual que en las zonas montañosas del sur y el oeste de ese valle: la zona de los santos (los municipios de Pérez, Dota, Cortés, Tarrazú, Acosta, Puriscal y Turrubares) así como el extremo oeste de Alajuela (los municipios de Palmares, Valverde, Grecia, San Ramón, Atenas) es claro que predominó la estructura basada en la plantación cafetalera que implica múltiples caminos enrevesados, siguiendo la topografía del terreno, que permitan acercar los trasportes (desde la época de las carretas) a los sitios de cosecha y recolección. Por seguir esos antiguos trazados que están determinados por la topografía, los caminos suben y bajan por las colinas de las plantaciones. En sus confluencias se construyeron los ‘recibidores de café’, que luego se fueron convirtiendo en caseríos y poblaciones, a medio camino entre los antiguos poblados –que datan de tiempos precolombinos-, donde se instalaron los beneficios, es decir la agroindustria del café.

En Guanacaste, la ganadería que se fomentó desde el inicio de la colonia estableció un tipo distinto de paisaje, en el que se perdió el antiguo bosque seco y se constituyeron grandes haciendas de pastizales sobre la cuenca del Río Tempisque, paisaje que se continuó con el desarrollo de otras plantaciones similares como los granos –arroz, sorgo- y el azúcar. Aquí no hay ni hubo caminos enrevesados, sido grandes extensiones sin caminos y solo largos trazos que comunicaban los poblados que llegaron a constituir las cabeceras cantonales, en todo caso extendiéndose a ambos lados y casi en paralelo con el Río Tempisque, desde su cuenca alta hasta el Golfo de Nicoya y más al sur. Esto solo lo complementa, en las últimas décadas, los caminos costeros que impulsó la inversión turística más reciente.

En el Caribe y Pacífico centro/sur, las bananeras, gigantescas plantaciones –para la escala de Costa Rica-, cubrieron toda la llanura aluvial. En la provincia de Limón casi toda su extensión con excepción de las áreas pantanosas de más al norte (Tortuguero y la zona fronteriza norte con sus humedales). En el Pacífico se extendieron desde su parte central hasta el extremo sur, fronterizo con Panamá. En todos los casos las plantaciones fueron diseñadas con extensas cuadrículas de caminos que comunicaban con los llamados cuadrantes –donde se concentraban la masa laboral y la agroindustria-, algunos de los cuales fueron a la vez puertos (como Golfito o Cortés). Así cubrían grandes planicies con escasas y bajas colinas, que fácilmente se inundaban y cuyos grandes y anchos ríos terminaban en amplios humedales, todo lo cual implicó una inmensa infraestructura de desagüe y drenaje, así como diques protectores, pero que no evitaban las periódicas llenas por lo que los diseños habitacionales, comerciales o industriales se adaptaron a una zona de inundación con edificios construidos sobre pilotes y amplios corredores abiertos y cubiertos por techos extendidos y de alto desnivel.

La arquitectura tradicional (tanto habitacional como comercial –los comisariatos- o agro-industrial) y el diseño vial dependieron de la organización productiva que el tipo de producto y su forma de plantación establecía, pero se adaptaba también a las condiciones geográficas y la forma de la cuenca, microcuenca, valles inter-montanos o zonas costeras.

En todos los casos, el poblamiento siempre contó con la existencia cotidiana de una época intensa de lluvias que cubriría cada año más de la mitad de los meses, y por tanto la lluvia cotidiana ha sido parte de la vida nacional, y en particular el valle central, el caribe y la costa sur-central del pacífico. No obstante prácticamente nada más las plantaciones bananeras generaron una estructura vial, productiva y habitacional-comercial, con su arquitectura y adecuación, que respondiera a estas condiciones normales desde siempre; tanto, que la población indígena precolombina también había identificado formas de sobrellevar su impacto en la cotidianeidad, como es notable en sus construcciones y poblados, con taludes o pilotes y alto desniveles en sus techumbres.

El poblamiento progresivo y luego acelerado se realiza en paralelo con la importación de modelos urbanísticos y arquitectónicos, que no fueron pensados para diez grados norte del Ecuador y mucho menos para un estrecho istmo entre dos océanos, o aún peor, un angosto istmo atravesado a lo largo por cadenas volcánicas cuyos picos suben por encima de los tres mil metros. Ese poblamiento, que cubrió micro-cuencas y cuencas sin tomarlas en cuenta, que subió las laderas a lo largo de las calzadas paralelas a las acequias sin ocuparse de que había tiempos de creciente o cabezas de agua. Esos poblados y pequeñas ciudades construidas a orilla de los ríos, las costas, los humedales sin tomar en cuenta que por varios meses la marea o el nivel de las aguas sube hasta al menos un metro -o uno y medio- en distintos momentos, o cambia de cauce o extiende su cauce o se taponea con los materiales erosionados de las laderas montañosas. Esas ciudades que se construyen sobre los cafetales sin tomar en cuenta que la enrevesada red de callejuelas no servían para sacar las aguas residuales ni la basura, pero que tampoco las acequias lo harían sin costo social altísimo en el mediano y largo plazo –algo que ya pasó: ese largo plazo-. En general, esa forma de crecimiento económico y poblacional con desdén de la geografía y el clima conlleva a una situación de permanente convivencia con desastres.

Todos esos procesos, diferentes pero similares en cada una de las regiones implican que la gran mayoría de la población viva con los desastres, pero que todavía no haya tomado conciencia suficiente como para iniciar su de-construcción y la reconstrucción de un hábitat que supere las viejas condiciones de adaptación climática, geográfica y topográfica… al menos.

La política nacional sobre gestión de riesgo es un tema por desarrollarse, pues aun cuando ha habido cambios legislativos y organizativos, se sigue centrando la atención en los desastres, como si no hubieran pasado dos décadas desde que se alcanzaron los primeros consensos y publicaciones sobre lo no-natural de los desastres y la necesidad de enfocarse en el riesgo, tanto en su reducción como en su deconstrucción, para establecer la estrategia de desarrollo con base en un objetivo de bajísimo riesgo.

Como se dice comúnmente ‘todo mundo sabe’ cuáles comunidades y poblados se inundan y cuándo, en qué meses específicos eso sucede, de manera que la acción preventiva o mitigadora tampoco se puede atribuir a la falta de información. Pero sí al abuso inadecuado de la información, a su uso alarmista, clientelista o politiquero, que tiene resultados inmediatos visibles en el corto plazo –cuando se aplica con algún grado de sensatez- pero que en todos los casos escapa a las exigencias de construir de-construyendo el riesgo previamente producido.

Planes reguladores costeros, planes cantonales, planes regionales, planes subregionales son requeridos para replantearse cómo de-construir el riesgo en áreas tan importantes como el AMSJ, por la alta concentración de la población nacional que la habita; pero su oficina de planificación (la OPAM, creada por la Ley 4240 décadas atrás) se cerró poco después de su constitución sin razón alguna y simplemente por oscuros intereses clientelistas o comerciales, es decir relacionados con la renta del suelo y la especulación inmobiliaria que permitiría el no tener regulación o entes reguladores y planificadores.

Como contraparte, que actúa en la misma orientación negativa, la falta de precisión y el alarmismo que se genera al hacer pronósticos, tanto con tsunamis, como sismos, huracanes y otros fenómenos naturales. Aparte de darles personalidad y características humanas (furia, bondad... ) se les achacan a estos fenómenos naturales, en particular en la prensa, todo tipo de impactos sin base científica, sin estudiar los procesos específicos o la interconexión de procesos más particulares, como los microclimas o los comportamientos típicos de costa, montaña o cuenca, aparte de los grandes fenómenos como las temporadas o ciclos anuales de tipo estacional (en verano/otoño boreal la temporada de huracanes del Océano Atlántico, por ejemplo), y menos aún los procesos más generales como El Niño, las mareas astronómicas o el cambio climático/calentamiento global. En general cuando se habla de esto último se expresa como la causa inmediata y prácticamente la única de que un evento ocurra, o más bien, de que un desastre tenga ocasión o sobrevenga.

La política nacional sobre gestión de riesgo está por construirse, para empezar, con determinar la incidencia en ella de elementos esenciales de la vida nacional y la estrategia a largo plazo de la ocupación del territorio: las inversiones nacionales en vivienda y comunicaciones, desde carreteras, caminos o puentes, hasta telecomunicaciones y producción de energía, sumado por supuesto a una política nacional sobre manejo del recurso hídrico y de residuos sólidos o líquidos. La importante inversión nacional en vivienda e infraestructura es esencial para orientar la política de tierras, de precios del suelo y rentas de localización, sin lo cual, no podrá existir nada que se llame gestión del riesgo.


Agosto del 2011.
-escrita a solicitud y para ser publicada en la Revista AMBIENTICO, UNA.

viernes, agosto 05, 2011

LA CIUDAD ATASCADA: residuos sólidos en el medio urbano

La aldea cafetalera del valle central costarricense fue esencialmente un lugar limpio. Los riachuelos y grandes ríos se mantenían normalmente equilibrados, pues durante décadas los desechos de la industria tabacalera o cafetalera no eran lo suficientemente grandes para dañar su biodiversidad. Por su parte, la ocupación urbana propiamente tal, era también relativamente pequeña y con solo unas pocas decenas de miles de habitantes, las principales cabeceras de provincia no llegaban a acumular muchos desechos, a pesar de que no hubiera sistemas técnicamente sofisticados de procesarlos.
La organización productiva de la finca cafetalera que rodeaba todas las ciudades principales durante el siglo que va de mediados del S XIX a mediados del S XX dependía de retener mano de obra para los tiempos de cosecha, por lo que los cafetaleros daban albergue, o permitían a las familias de los peones construir casitas en sus fincas. No unas pocas, sino docenas, o cientos de casitas distribuidas en pequeños grupos por diversas partes de las fincas, usualmente cerca de los ‘recibidores’, o de los ‘beneficios, en las principales entradas o caminos que atravesaran las fincas. Con estas casitas las miles de familias de trabajadores del café tenían también un pozo para el agua y un hueco para la basura, ahí en el cafetal. A la vez, mucho de los desechos de cocina se iban con el agua por caños sin fin (o que caían en el mismo hueco de basura) y permitía a las gallinas, perros y cerdos comer de esos desechos. Para recoger aguas negras utilizaban una letrina o ‘pozo negro’ en algún lugar del patio. La energía para cocinar la sacaban de la propia leña del café, o de la poda de árboles de sombra y se iluminaban con candelas o canfineras.
No había basura que recoger, ni aguas residuales, ni cañería que construir, ni postes para electricidad, pues no había urbanizaciones propiamente tales.
Con el cambio de organización productiva y el crecimiento poblacional normal en las principales cabeceras de provincia y cantón, con la aglomeración que se inicia en particular en la ciudad de San José y sus alrededores, el AMSJ; se hacen necesarias todas las nuevas infraestructuras. Las urbanizaciones no tienen espacio para desechos sólidos, ni aguas residuales. Se requieren sistemas de cloacas y recolección –y procesamiento- de desechos sólidos, lo mismo que redes de agua potable y energía.
No obstante, los cambios productivos, organizacionales y demográficos se dieron sin que se diseñaran o construyeran los sistemas de procesamiento requeridos para los residuos habitacionales, urbanos (de todas las instalaciones de servicios, comercio, oficinas y administración, aglomerados en los centros de ciudad) e industriales, o agroindustriales.
La producción de café se expandió y se diversificó e hizo mucho más compleja la administración y el comercio; pero no con ello los sistemas de recolección de aguas residuales, aguas negras o desechos sólidos de todo tipo y en grandes cantidades.
La cultura del plástico y el use/y/bote llegó en el último cuarto del S XX, sin que todavía en Costa Rica se organizara mínimamente una estructura capaz de organizar y procesar todos los residuos, sólidos y líquidos, que ello traería.
Así se llega al final del SXX con una ciudad que ya ocupa toda la extensión de doce municipios, y una región metropolitana (la llamada GAM) que incluye las más pobladas cuatro cabeceras provinciales, sede de las instituciones estatales y municipales que emplean decenas de miles de personas, que residen en los suburbios urbanizados… dónde antes estaban las fincas de café. Estas fincas productivas (cafetaleras, potreros lecheros, legumbres y verduras, etc.) se reducen y segregan hacia las montañas alrededor del Valle Central, mientras las decenas de miles de familias que trabajan en ellas se quedan sin sitio en qué vivir, sin su trabajo y también sin su casita, su letrina y su hueco para basura.
Estos miles de familias serán las que ocupen los barrios más pobres, las guarderías y precarios, que se transforman en proyectos estatales de vivienda mínima, con el paso de las décadas, pero todo ello sin contar con las estructuras municipales, ni metropolitanas, ni regionales para disponer, con un mínimo de higiene y calidad, de los desechos sólidos o líquidos. En consecuencia, los basurales se acumulan en lotes baldíos y laderas de alta pendiente, que normalmente llegan hasta las principales acequias que confluyen en los cuatro ríos principales que recorren el Valle Central, los que serán los colectores terminales de todos esos basurales. Ahí llegarán tanto la basura cotidiana como los desechos no convencionales, como aparatos electrodomésticos y muebles viejos.
El resultado es una ciudad de cientos de miles de habitantes, San José, con otras menores pero que como región metropolitana concentran cerca de dos millones de habitantes. En todas ellas se localizan decenas de miles de trabajadores de sectores de ingreso medio que ocupan las ‘urbas’, o residenciales, más los barrios de familias de ingreso bajo sumado a prácticamente todo el parque industrial y agroindustrial del país.
Las estructuras institucionales para la disposición de desechos líquidos para tratar una ciudad como la que existe a inicios del Siglo XXI no están ni siquiera diseñadas, de manera que todavía se utilizan tanques sépticos y tecnología (que era apropiada para las casitas de las fincas de café) en cientos de miles de viviendas y decenas de municipios, pero a la vez, aquellas urbanizaciones, residenciales y barrios construidos con redes de cloacas, no tienen como complemento las redes de colectores de escala intermedia ni mucho menos las instalaciones que permitan, separar los líquidos de los sólidos (plásticos y basura del use/y/bote) o de procesar las enormes cantidades de líquidos residuales, tanto las llamadas ‘aguas negras’ como las ‘jabonosas’ o incluso las pluviales. Aunque la legislación y normativa urbana, residencial y de construcción establece claramente los lineamientos y dimensiones de construcción de sistemas de cloacas y sistemas de tratamiento de las aguas negras y residuales, lo real es que la urbanización con un sistema de cloacas no tiene finalmente dónde depositar su carga, la que llegará finalmente a los ríos.
Siendo las acequias y los ríos los principales depósitos y colectores de desechos líquidos contaminados con toneladas de desechos sólidos (residenciales, industriales e institucionales), no es extraño que las cloacas o los sistemas de colectores de mayor escala se atasquen a lo largo de los meses secos, y como consecuencia, no tengan capacidad de funcionamiento para la época de lluvias. Un importante cantidad de kilómetros de cloacas urbanas están prácticamente atascadas en forma permanente y no se nota en la temporada seca porque no hay agua, pero el país entero lo recuerda al inicio de la temporada lluviosa con las escenas de televisión mostrando las alcantarillas como si fueran fuentes u ojos de agua que lanzan a las calles enormes chorros de agua solo poco después de unos minutos de lluvia de mayo o junio. La labor municipal en la limpieza o des-atasque de cloacas implica enormes gastos y gran parte del trabajo de mantenimiento se desperdicia, pues pocos días de la limpieza las cloacas, acequias o ríos, están otra vez atascados. Lo que sucede a todo lo largo de la ruta, desde las poblaciones de los cantones alrededor del AMSJ, Cartago, Heredia y Alajuela; hasta el punto final de la red, es decir de la cuenca del Río Tárcoles, allá en las playas del pacífico central y la entrada del Golfo de Nicoya.
Simplemente no se han diseñado a escala de la AMSJ y menos de la GAM, de hecho, siguen estando bajo responsabilidad municipal o del nivel nacional (Instituto de Acueductos y Alcantarillados), pero sin que se haya definido la solución técnica para atender dos millones de habitantes en algunas decenas de km2. Las aguas residuales simplemente se tiran a las acequias que bajan las laderas alrededor del Valle Central en todos sus extremos y corren hacia los principales ríos que atraviesan la ciudad de San José, para ir a dar luego al Río Tárcoles y algunos otros. Claro, con su carga de bolsas de basura y todo tipo de basura habitacional o residencial e industrial, o sea los residuos sólidos que contaminarán esos residuos líquidos.
No habiéndose diseñado los sistemas institucionales y técnicos adecuados para este tipo de escala de ciudad, mucho menos se ha contado con las previsiones financieras para alcanzarlo algún día.
Simplemente no se han diseñado a escala a ninguna escala los sistemas institucionales de recolección y procesamiento o disposición de residuos sólidos, ni en la GAM ni en las otras diferentes regiones del país. Y claro, si no se han diseñado ni los sistemas ni las soluciones técnicas, tampoco se han previsto los requerimientos financieros.
En el tema de residuos sólidos, se sigue confrontando todavía con una perspectiva que llega a nada más la escala municipal. Como resultados, se tienen propuestas de solución de escala municipal (tanto en recolección como en depósitos o tiraderos, pues son escasas las propuestas o instalaciones para el procesamiento y disposición técnicamente adecuada) que operan con diversos niveles de éxito/fracaso: desde aquellos que ni siquiera pueden recolectar la basura residencial, hasta aquellos que tienen algún tiradero o basurero (a veces llamado con otro nombre más técnico), hasta aquellos que tienen un nivel más alto de organización y pueden recibir basura de varios municipios, no sin tener serias dificultades para cumplir con los requisitos mínimos que este tipo de instalaciones industriales requieren, pero protegidos por decisiones políticas o político/electorales a escala municipal. Tal es el incumplimiento que la reacción de los vecinos afectados se ha llevado hasta la protesta pública y las demandas judiciales, a la vez que instituciones de salud han debido clausurar temporalmente algunas de estas instalaciones que atienden varios municipios del AMSJ, lo que significa un colapso para un territorio de decenas de miles de familias.
Como consecuencia la escena es la de un conglomerado de municipios que no han logrado resolver ni siquiera sus necesidades de diagnóstico de la situación, y siguen tirando sus residuos en botaderos altamente contaminantes, junto -o entremezclados- con otro grupo de municipios que han logrado algún grado de eficiencia en la recolección, pero no en la disposición y finalmente unos pocos que tienen niveles más cercanos a los niveles técnicos aceptables de disposición de residuos, no siempre adecuadamente localizados y casi siempre con serios problemas de localización respecto de las vías de acceso (puentes pequeños, falta de aceras, calles angostas y muy deterioras por el tránsito pesado para el cual no están diseñadas) y vínculo con sitios residenciales de alta densidad, lo que no se nota mucho por ser sitios de familias de bajo o bajísimo ingreso o en condiciones de semi-legalidad, lo que da poco margen para hacer notar la inadecuada localización del depósito de basura o relleno sanitario.
En una ciudad relativamente pequeña se tienen problemas que imitan los de grandes ciudades, simplemente porque no se actúa para resolver esos pequeños problemas y requerimientos de algunos cuantos cientos de miles. Técnicamente, la salida es relativamente sencilla, pero no ha sido un tema central en la acción política gubernamental.
Como contrapartida de las carencias institucionales, por supuesto están las carencias personales, familiares y sociales en cuanto a la forma de disponer de los residuos sólidos (y líquidos). Ya no está el patio trasero para tirar al hueco todo lo que sobra, desde las sillas viejas a la cascaras de verduras de todos los días, ya no está disponible la extensión requerida para hacer letrinas o tanques sépticos con drenajes, la aglomeración y densidad, los tamaños de los lotes, ya no lo permiten. Ya no están las gallinas, cerdos y perros que se coman los restos de comida, cáscaras y desperdicios del proceso de los alimentos de todos los días. Pero tampoco se ha diseñado un proceso mínimo de organización de la conducta individual, familiar y colectiva a escala de ciudad para que desde el inicio haya un proceso de disposición sano, saludable, higiénico y técnicamente con un mínimo de requisitos, no solo en lo que se refiere a los residuos residenciales, industriales o institucionales, sino a también a los residuos que resultan de la vida cotidiana en calles, parques o sitios públicos, incluyendo los actos masivos o actividades multitudinarias, como conciertos, espectáculos públicos, de diversión (como turnos o fiestas cantonales o de fin de año –Zapote, Palmares, Santa Cruz, etc.) o religiosos como cada domingo en los centenares de iglesias o edificios de culto. Entre estos últimos destaca, por supuesto la romería del agosto, que es la actividad colectiva que más cantidad de gente reúne en una semana al año, y en particular en dos días, pues hace que más de un cuarto de la población del país camine por una estrecha calle de algunas pocas decenas de kilómetros a lo largo de muchas horas.
La educación, capacitación y organización que se requiere para dar un salto de calidad y salir, por acciones personales, comunitarias o multitudinarias, que empieza en la familia y la educación pre-escolar, pero se debe continuar en forma de educación de salud permanente y sistemática por todos los medios masivos todavía está en sus albores. Por lo tanto, mientras no se actúe en ambas vías institucionales y sociales, nuestra ciudad capital, y todas las restantes ciudades del país seguirán atascadas.

(Escrito a solicitud de la Revista AMBIENTICO, UNA, julio 2011)

miércoles, mayo 11, 2011

¡Bono gratuito mientras haya pobres!

El Fondo de Subsidio para la Vivienda (FOSUVI) se diseñó expresamente para subsidiar (según DRAE: "Prestación asistencial de carácter económico y de duración determinada"), NO como un instrumento crediticio (que los había en toda la banca pública y privada, así como las mutuales y otras entidades financieras como cooperativas, etc.).

Expresamente se pensó en darles una cantidad determinado a las familias con un ingreso por debajo de un monto que se consideraba los dejaba en ‘condición de pobreza’. Inicialmente se creó con un mecanismo mínimo de pago por parte del beneficiario (la administración que lo creó del PLN: Arias S), pero la siguiente administración impulsó su gratuidad absoluta (administración del PUSC: Calderón F), y fue aprobado en ambos casos en una Asamblea Legislativa que al margen de los partidos aceptó y apoyó las decisiones. Fue una decisión de Estado, no de gobierno o de partidos en el poder, y así se ha mantenido por más de veinte años, con apoyo de todos los subsiguientes gobiernos y parlamentos de los más diversos partidos.

Fue un logro excepcional en el continente, pues se aprobó y se hizo gratuito en una época convulsa y de impulso de restricciones a la inversión social, de recorte y de limitación del financiamiento a la vivienda en casi todos los países del continente. En Costa Rica se le asignaría un monto significativo, suficiente para construir una vivienda digna, en forma gratuita (no como crédito, sino como una asignación) a las familias con ingreso familiar de cuatro salarios mínimos o menos, proporcionando el monto según el ingreso familiar y dejando un ‘bono completo’ para las familias con uno o menos salarios mínimos de ingreso. Esto fue contracorriente, fuera de lo común: no sólo se mantenía y fortalecía una política de subsidio a la vivienda, sino que se hacía con aprobación multipartidaria y con una asignación monetaria significativa NO reembolsable (en función de los salarios mínimos, los que eran ya de por sí importantes en relación con los de la región). Se creó un apoyo financiero y técnico gratuito cuando en la mayoría de los países (y con la presión de las agencias financieras multinacionales y el AID) se eliminaba el subsidio y se llegaba al extremo de cerrar todas las opciones para los más pobres, o simplemente recurrir al expediente de impulsar una política de segregación espacial forzada: tomar las familias pobres, montarlas en camiones de carga con sus 'chunches' y tirarlas en fincas de las afueras de las ciudades, en tierras peligrosas, sin servicio alguno y alejados de los barrios o tierras de mayor valor comercial, de las fuentes de trabajo y de los servicios básicos como salud y educación.

Otra vez: mientras eso se hacía en casi toda América Latina (incluida la Nicaragua Sandinista de los 1980s), ¡en Costa Rica se aprobó el BONO FAMILIAR DE VIVIENDA!

Se aprobó que el 3% de los presupuestos ordinarios y extraordinarios de la República sumado al 33% de los recursos que ingresan al Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (FODESAF) se utilizaran para crear el FOSUVI y financiar de ahí el BONO GRATUITO. Los beneficiarios deberían entonces también tener como ingreso máximo los permitidos por la legislación previa de FODESAF, aparte de lo indicado por la ley creadora de FOSUVI.

Paralelamente se creó el FONAVI, que no era para bonos gratuitos sino para otras formas de financiamiento, subsidiado, para los programas de vivienda de interés social de otros sectores o de condiciones distintas.

El Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI) sería dirigido por una junta directiva con el Ministro de Vivienda como su Presidente, con el principal objetivo inmediato de erradicar los tugurios y construir viviendas dignas y seguras para los pobres, buscando con ello reducir al máximo el déficit habitacional, pero concentrado en los más pobres: los sin casa, los que no tienen ninguna capacidad de pago, los que no tienen capacidad alguna de ahorro, los que sólo reciben un ingreso familiar que apenas alcanza precariamente para cubrir la canasta básica alimentaria y para nada más.

Fue una respuesta política positiva ante los inmensos movimientos populares de lucha por vivienda de la primera parte de los años 1980s.

Otras formas de crédito para construcción de viviendas de sectores de bajo ingreso o medio ingreso deberían ser el objetivo de otros programas del propio BANHVI, junto al resto de los bancos, financieras, mutuales y entidades cooperativas, etc.

Muy lamentablemente no se diseñaron adecuados instrumentos para impulsar el financiamiento para sectores de medio ingreso o para sectores de bajo ingreso con alguna capacidad de pago, o se mantuvieron los que ya existían muy afectados por los altos niveles de las tasas de interés, la inflación, las altas cuotas y los múltiples requisitos.

Muy lamentablemente el ‘bono gratuito’ ha sido objeto del pillaje y del clientelismo por parte de diputados y otros políticos de escala local junto a grupos o individuos que lo han utilizado para enriquecerse, como fue el caso de algunas mutuales y cooperativas.

Sin embargo ningún uso inadecuado podrá servir de justificación para eliminar el subsidio para los que no tienen ninguna otra opción: sin el bono los más pobres irán necesariamente a incrementar el número creciente de familias que, por decenas de miles, habitan en los tugurios o ranchos indignos de los barrios dónde serán segregados espacial y socialmente. Sitios inadecuados y generadores no solo de violencia y dolor para generaciones enteras, sino también sitios impropios para el desarrollo de cientos de miles de jóvenes que no conocerán otro ambiente que uno de altísimo riesgo social: extrema estrechez, barro, goteras/lluvia, cero privacidad, violencia cotidiana de toda índole.

Un programa integral sobre vivienda derivado de una política social y habitacional progresista deberá diseñar proyectos y servicios financieros adecuados para las familias de los diversos niveles de ingreso. Es súper fácil, hay muchos ejemplos ya probados (con sus pros/contras en todo el mundo), tenemos 24 años del Bono Familiar y 66 años del INVU.

El BANHVI podrá ser parte de ese conjunto institucional, pero los bancos públicos, cooperativas y mutuales también deberán diseñar los instrumentos adecuados para sectores de bajo ingreso con capacidad de pago y para otros sectores de ingreso.

La transformación del bono gratuito –su eliminación- en un instrumento que deba pagarse, una forma de crédito, simplemente deja por fuera a ese 20 o 30 por ciento de la población que está en condiciones de pobreza. Una cuarta parte de las futuras generaciones condenadas para siempre a no tener ni siquiera la aspiración, la esperanza, de llegar a tener otra cosa que un tugurio para vivir y ver crecer a sus hijos, nietos y bisnietos.

Tal decisión generará en lo inmediato, la reacción de algunos que, como quien subscribe, sienten y sentirán indignación por tal tipo de resolución. De algunos que podremos incluso ser agresivos en nuestro lenguaje al reaccionar, al criticar, al acusar y denunciar a los responsables de esta irresponsabilidad. Pero en el corto y mediano plazo generará la reacción de los perjudicados: masas de población que responderán a quienes impulsan políticas y programas regresivos –en el mejor de los casos-, pero a la vez también generarán un importante porcentaje de población nacional sin más salida que la vida de tugurio, la que en muchas ocasiones es mucho peor que vivir en una cárcel pública.

¿Habrá alguien por ahí que le hable al oído a la Presidenta y la haga entender que su Ministra de Vivienda la hará pasar a la historia como "la que eliminó el bono gratuito de vivienda”... y lo que esto significará para su partido político a escala nacional, en cada comunidad, cada municipalidad, cada voto para diputados?


(MAR-10/05/11)

lunes, mayo 09, 2011

CANGREJAL


Cangrejal es el nombre autóctono, el original que le pusieron los fundadores y como le siguieron llamando, muchos años después, al último caserío que surgió en las ocupaciones de ‘tierras’ al norte de Chacarita, Puntarenas, a finales de los años 1960s.

Era ciertamente un cangrejal increíble.

La ocupación se hizo luego de que las dragas que construían el canal de Fertica rellenaron varios kilómetros de estero al norte del canal, el que a lo ancho oscilaba de varias decenas a cientos de mts. Al inicio eran montañas de arena que fueron acumulándose en la medida que avanzaba la construcción y los posteriores dragados del canal. Con el tiempo y la consolidación del arenal algunos vecinos llegaron y expandieron la arena con palas y establecieron ahí sus ranchos para estar más cerca de su fuente de trabajo: eran carboneros.

Los carboneros, como don Higinio Moraga, quien era de los fundadores, de los primeros que atravesaron el canal a nado, hicieron su rancho en el extremo nor/oeste del arenal. Como en otros sitios similares, había familias formadas por mujeres con sus hijos, que trabajaban en Chacarita o el centro de Puntarenas y salían todos los días a pie y al principio también atravesaban el canal a nado, como doña Leila, una de las fundadoras, pero también las había que trabajaban en las carboneras familiares.

Don Higinio fue por muchos años el principal dirigente del sitio, reconocido por su honradez, humildad y seriedad. Respetadísimo conocedor de la zona, fue quien organizó con otros vecinos, amigos y parientes, los comités y tuvo la fortaleza para enfrentarse muchas veces a los guardias de Fertica o la policía que llegaba para sacarlos. Con los fundadores sufrió palo y persecución, pero lograron establecerse y consolidar su ocupación.

Como los otros carboneros vivía (trabajaba, dormía, comía…) con las mareas, pues el mangle lo cortaban cuando la marea estaba más baja pero para sacarlo necesitan una altura mínima en los canales para salir con sus panguitas cargadas hasta el tope. Así que su horario laboral dependía de las mareas, sus horas de descanso y sueño iban cambiando de acuerdo con los cambios de las mareas, con la luna, con el año.

Salían con marea media y se adentraban en los delgados canales que ellos mismos iban haciendo para cortar y ecolectar troncos de mangle, que escogían cuidadosamente para no destruir su fuente de ingresos. Luego de la corta, cuando las aguas bajaban, lo traían en marea más alta para hacer los túmulos que cubrían de arena y quemaban por días, luego vendían el carbón en Chacarita o el centro de Puntarenas.

Al inicio atravesaban a nado o en diminutas pangas el nuevo canal de Fertica, en su extremo oeste, para salir hacia Chacarita. Eran unas pocas familias con sus ranchitos hechizos de mangle y palma, algunos, con muchos radios de baterías que se escuchan a lo lejos por sus programas de música mejicana o radionovelas. Poco a poco llegaron parientes o amigos y fueron preparando nuevas áreas para construir más ranchos, sobre pilotes de mangle o en frágiles rellenos y construyeron los trillos de arena acumulada con piedras y mangle, sobre lo cual colocan tablas.

Era un paisaje un tanto desolado. Con marea alta sólo se veían los ranchos aislados con sus pangas amarradas y los caminitos casi cubiertos por el agua, a veces totalmente, en las mareas más altas. Al bajar la marea se reconocían los caminos sinuosos, hechos y rehechos cada día con barro y ramas, formando montículos alargados y con grandes curvas que iban de un rancho a otro, o salían hasta sitios más altos y los trillos que los llevaban hasta el barrio más consolidado al este: Fray Casiano. Los ranchos se localizaban de preferencia en partes dónde la marea subía suficiente para poder llegar hasta ellos con las pangas, pero no tan lejos de zonas más altas –y secas- para hacer ahí las arboneras, que deberían quemarse por días para dar el producto que utilizaban para cocinar centenares de familias del puerto.

Al atardecer y en marea media o baja surgían de sus huecos decenas –sino cientos- de miles de cangrejos de gran diversidad de especies y colores, que hacían sus bolitas de arena o pequeños montones a la entrada de sus huecos –de hasta diez centímetros de diámetro, los más grandes-. En la semioscuridad del atardecer, el suelo parecía moverse con el incesante caminar, salir y bajar, o empujar de sus bolas de barro, de los miles de cangrejos de las más variadas formas y tamaños.

Era un verdadero CANGREJAL en el que vivían las familias ubicadas en los ranchos dispersos y, naturalmente, cuando se les preguntaba dónde vivían, espontáneamente empezaron a decir que “en el cangrejal” y luego simplemente en “Cangrejal”.

Con los meses y años, llegaron más familias, algunos fines de semana en grupos organizados, con participación de funcionarios y militantes del PVP de Puntarenas, y fueron densificando ese extremo oeste del relleno de arenas. Como tenían diversos oficios, empleos u ocupaciones, empezaron a buscar salida hacia el este pues trabajan fuera de la zona, o atravesaban en pangas creándose así (como en otras tantas partes del país) un pequeño servicio local de pangas para atravesar el canal, con el peligro siempre: los lanchones de Fertica, que casi cubrían todo el ancho del canal y avanzaban rápido cargados con toneladas de fertilizantes.

Los años pasaron, las familias crecieron y el viejo caserío fue densificándose y rellenándose con arenas y materiales traídos en vagonetas, a veces prestadas por la municipalidad, a veces con escombros sobrantes de construcciones de la zona como los nuevos hoteles y residencias que fueron surgiendo a lo largo de la costa.

Al barrio Cangrejal, los miembros del PVP le pusieron un nombre extraño, y nadie entendía por qué, excepto los militantes informados de la guerra en el extremo oriente. Era un nombre exótico, desconectado de la vida e historia local, ajeno al paisaje y la realidad porteña, traído desde decenas de miles de kilómetros y otras culturas: Camboya…

Las primeras veces que anduve por la zona conversando con vecinos, a inicios de 1974 muchos no tenían idea de por qué algunos fuereños llamaban así a ese sitio, ni tampoco sabían qué cosa era ‘canvolla’, el nombre que aparecía muchos años después en algunos autobuses. Para los fundadores siguió siendo su Cangrejal. Todavía así le llamaban a mediados de los años 1990s, cuando era ya un barrio consolidado con casas formales, buses, electricidad, cañería, antenas de televisión y puentes para atravesar, de norte a sur, el canal, cuando ya casi no se veían cangrejos por ningún lado.

(MAR-9/5/11)

viernes, abril 29, 2011

¿Qué pasa si el 1 de mayo en la Asamblea...?

¿Qué pasa si gana la autodenomina ‘alianza’? Bueno, que de inmediato surgirán los roces y los incumplimientos de compromisos, y surgirán los diputados que se empiezan a salirse del saco pues se sienten amarrados o no se soportan entre ellos de antemano. Podrán mantener por algunos meses una lista de proyectos y controlar las comisiones, pero no será tan fácil que el Zapote se los trague y decida negociar, dialogar, pues los consideran ‘amenaza’ de antemano y todo lo verán con lupa, con la intención pre-establecida de vetar, como dijo con total sinceridad e ingenuidad la tan expresiva Presidenta. El gobierno atemorizado y viendo como los intentos de soborno no funcionaron se debilitará más aún, se fortalecerán las recriminaciones mutuas entre ‘sus’ sub/fracciones -del PLN-: Víquez feliz echándole la culpa a Vivi y pidiendo su destitución inmediata, sintiéndose fortalecido y pretendiendo que su media-fracción dirija todo y que en Zapote aceptan que quien ha mandado mande, siga mandando. ¡Como se debe carajo!

¿Qué pasa si gana el PLN con sus aliados pastores más tres o más sobornados? (quizás alguien que agradezca que le devolvieron las placas a la novia del jefe, o alguien que recibe aprobación de una concesión chueca sin necesidad de des-chuecarla, o alguien que agradece que le nombren asistentes con sueldo de institución, o…). Bueno, pues en Zapote se sentirán súper fuertes e inteligentes y pensarán: ‘lo estamos haciendo bien, yes we can’. Pensarán que tienen UNA fracción -no dos pedazos pegados con saliva- y un gato presidiendo el parlamento. Pero en la oposición se desatará la cacería de ratas y saldrán las mutuas acusaciones y cada quien pretenderá ser más oposición para no cargar con las culpas y metidas de pata de la administración. Se enfilarán raudos hacia la próxima carrera pre-electoral y electoral, pensando -cada partido a la vez- en que si no corren no alcanzarán a los que ya se sienten en Zapote dentro del PLN y podrían desmembrarse (todavía más) y no llegar a tener suficientes diputados ni para que los sobornen.

lunes, marzo 21, 2011

RAS vs JAM… o el gallo tapao ¿quién será?

Luego del triunfo de Johnny Araya Monge (JAM) en la Alcaldía de SJ y su imagen fortalecida en las encuestas posteriores –a pesar de la escasa votación en las municipales-, y de ver a los otros posibles pre-candidatos en intensas actividades electorales durante las elecciones municipales, la acción no se detuvo, sino que se aceleró. Ahora, ya no sólo se indaga sobre quienes estarían en la campaña dentro del PLN, sino también aquellos del PAC (y todos buscan estar en los medios, aunque critican la campaña ‘prematura’), mientras que en otros partidos las candidaturas del 2014 se dan por descontadas, o carecen de interés pues nada más aspiran a una cuota de diputados.

Previo a las elecciones municipales, surgió una inquietud sobre algo que había venido diciéndose, o rumoreándose, desde hace meses: la idea de que hay candidaturas que ya están consolidadas y seguras, o más aún, de que ya alguno tiene tanta fuerza que será incuestionablemente elegido para ir a Zapote entre 2014 y 2018.
El tema de las opciones para las próximas elecciones nacionales, se comentaba en diversos corrillos a inicios del año 2011, pasa en esencia por dilucidar qué pasará con la candidatura del PLN, dado que otros partidos han demostrado en la previa elección presidencial del 2010, pero especialmente en la elección municipal, que tienen serias dificultades para presentar un programa movilizador, o capacidad para comunicarse a escala nacional, y peor aún, para, en definitiva, llevar los votantes a las urnas. ¿Es eso así?

También en conversaciones informales, y cafés de ‘entendidos’, se comenta que otros pre-candidatos que ya lo han sido antes (Antonio Álvarez Desanti -AAD-, Fernando Berrocal, Carlos Francisco Echeverría), lo mismo que otros ‘pre-candidateables’ recién surgidos en el PLN (Luis Gerardo Villanueva, René Castro, Guillermo Zúñiga, Daniel Gallardo, Fernando Sánchez, o sea la nueva camada de aspirantes que se auto/consideran ‘presidenciables’, entre otros que mejor no se citan…), están de antemano descartados como posibilidades para el 2014. Pero también esto se habría pensado del mismo José María Figueres (JMF), quien se suponía no iba a venir hasta que no se resolviera y se olvidara lo relativo a los juicios a expresidentes, o sea en todo caso no antes del 2014, aunque es claro que no hay ni siquiera una acusación formal en su caso (o la fiscalía ya la ha desestimado por falta de mérito) y todo se ha quedado en un ‘juicio mediático’ más.

Todo esto, algunos operadores políticos han tendido a afirmarlo como si fuera un dato, aunque ya haya quienes se lanzan y gasten dinerales en precandidaturas, las que de hecho ya se hacen notar en los diarios y medios de comunicación variados, incluyendo las llamadas ‘redes sociales’. O sea, aunque algunos dan todo por resuelto, hay muchos que están dispuestos a gastar decenas de millones pues creen que es posible revertirlo.

Con respecto a los aspirantes posibles del PAC, hay una percepción bastante general (desde mi atalaya la vislumbro) de que Ottón Solís ganaría otra vez internamente fácilmente, pero que no ganaría nunca las nacionales pues su imagen fresca inicial se ha ido desgastando demasiado y el PAC sigue sin construirse. Sin embargo, las elecciones nacionales tampoco las ganarían otros aspirantes dentro del PAC, pues ninguno de los posibles contendientes de Ottón, en una elección primaria de su partido, tendría ni un segmento de los votos que él obtendría en las nacionales.

Pasa que la gente ha votado y votaría por Ottón espontáneamente (incluido el voto protesta y el voto contra ‘los Arias’) sin necesidad de una gran maquinaria, que el PAC no ha construido, pero cualquier otra persona tendría que tener el apoyo incondicional de los de ‘hueso amarillo’, lo que sería muy difícil pues éstos apoyan y apoyarán a Ottón y le pedirán que se vuelva a postular ad infinitum. En el PAC deberán, de ser acertadas estas percepciones, organizar un partido muy dinámico, un planteamiento fuerte y una nueva maquinaria electoral para llevar la gente a las urnas en muy poco tiempo, sin lo cual se reducirá, aún más la próxima vez, el porcentaje presidencial del PAC y el número de diputados que elegiría.

Lo mismo pasaría con el ML, con Otto Guevara o cualquier otro, aunque éste podría sacar más votos que cualquiera de sus competidores internos. Igual, los votos serían muy poquitos, servirán nada más para impulsar algunos pocos diputados, una fracción para negociar algunas cosas y nada más.

El PUSC también seguirá intentando mantener algunos diputados, a menos que Rafael Angel Calderón Fournier (RACF) sea declarado inocente por la Sala III (lo que el mismo Calderón y algunos allegados han insinuado que es muy poco probable con la composición actual de esa Sala). Calderón en su condición de ‘mártir’ y ‘perseguido político’ podría aumentar sustancialmente el voto del PUSC y reconstruirse como candidato, pero tan sólo para tener un poco más de diputados de los logrados en 2010.

La situación a principios de año, luego de las elecciones municipales, parecía indicar que en los próximos meses y años se conocerían también algunos otros posibles candidatos que representan grupos pequeños de diversa orientación política, desde los religiosos a los de la izquierda radical, de partidos que tan sólo lograrían obtener unos pocos miles de votos.

No obstante, habría nuevas opciones si surgieran sorpresas como la que dio Pacheco años atrás, o si fuera que Calderón saliera libre y fuera considerado candidateable por La Nación y quienes ahí mandan; pero eso seguiría siendo algo remoto... aunque en política, se dice, no hay cadáveres.

Alguien como Margarita Penón desde el PAC, por ejemplo, podría resultar con una reacción emotiva como la de Pacheco, y la que permitió elegir a Laura Chinchilla –aunque disminuida, pues no sería la primera y dependería de si ya con una mujer-presidenta la gente siente que acertó y la cosa va mucho mejor, o por el contrario, siente que se equivocó, que les fue mal pues, lo que podría ser una percepción generalizada en un par de años si la cosa sigue como hasta ahora (igual Margarita ‘sería astilla del mismo palo’, si se atreviera).

En tales circunstancias, las posibilidades realistas para elegir presidente en 2014 parecían quedar, hace un par de meses, dentro del PLN, entre Rodrigo Arias y Johnny Araya (como parecía años atrás, antes de que apareciera Pacheco, en ese entonces con Rolando que se creía electo y Ottón pretendiendo vencerlo), o sea la cosa sería así: RAS vs JAM.

En las semanas recientes sigue pareciéndole así a mucha gente (visto desde mi atalaya, claro), incluso con una clara orientación a pensar que RAS ya controla totalmente el PLN, dado el resultado de la elección de los mandos donde tienen casi el 100% de personas bajo su control, dominio, orientación y decisión. De hecho se han publicado columnas criticando este apropiarse totalmente del PLN y la extrema concentración de poder ahí.

Meses atrás, JAM parecía que sería elegido por importante mayoría en la alcaldía de SJ y en efecto fue electo una vez más, aunque no con una gran cantidad de votos. Mostró que su maquinaria electoral funcionaba pero no en forma avasalladora. Igual no parece tener mucho dinero, o adinerados tras él, para competir con la enorme maquinaria de RAS. Además, JAM levanta muchos anticuerpos entre los sectores de la izquierda o socialdemócrata más tradicional del PLN (que sería su coto de caza, según parecía en la mensaje de su pre-candidatura) por sus vaivenes y por algunos de sus amigos y principales colaboradores. Aunque en la precandidatura pasada intentó levantar esa bandera del ‘auténtico PLN’ y la vuelta a la socialdemocracia histórica y todo eso, el mensaje no era tampoco muy creíble, dadas las ‘malas juntas’ que obviamente tenía y que se re-conocen como mucho más a la derecha, incluso muy a la derecha, pero amigos de JAM. Así no tiene un voto ‘emotivo’ positivo, sino negativo, y no atraería voto protesta pues no es clara una diferenciación ideológica o política, de frente a RAS, dentro del amplio espectro del PLN.

Además, para las primarias del 2009 JAM tenía una imagen débil y era conocido más como individuo (por su exposición de añales como Alcalde), y menos por su pensamiento, o ideología, o programa político, lo que todavía es muy poco conocido. De todas formas, en las primarias del 2010 jamás habría podido vencer esa obvia adhesión masiva (dentro y fuera del PLN), puramente afectiva y emotiva, que tenía la pre-candidata Chinchilla. O sea, ahí no se trataba de pensar o discutir ideas, o liderazgos políticos, o capacidad gerencial, ni ninguna otra cosa, era pura adhesión afectiva –mucha femenina- masiva y con eso bastaba, como lo planteamos desde un año antes, y se comprobó en la elección de febrero 2010. Sin embargo esto no es una desventaja frente a RAS.

No obstante, a JAM se le pegó desde hace años gente con deficiente, si no mala, imagen pública desde la perspectiva de la gente preocupada por la política social y los temas sociales. Operadores político-electorales que no son aceptables para gente que ha votado por el PAC, aunque no les gustara Ottón, simplemente porque no encuentran otra opción frente a la corriente más de ‘derecha’ del PLN. Pero es remoto que haya cambios en esta dirección y una importante masa de votos nunca iría a votar por JAM y esas ‘juntas’.

Los sectores profesionales y técnicos urbanos (“los de San Pedro y Curri”) junto a dirigentes comunales, sindicales o juveniles que hicieron masa votante en lo del NO al TLC, pero que no tienen partido en la oposición (o que tienen muchos, varios muy disímiles) se unirían contra RAS, pero difícilmente a favor de JAM. Muchos votan por el PAC para no desperdiciar el voto, pero también muchos no logran aceptar a Ottón, en especial mujeres feministas más organizadas, que junto a grupos o individuos cuya opinión se respeta, le critican su machismo, o su autoritarismo, o su centralismo, o todo eso junto y además, el que fuera miembro dirigente del PLN hasta 1998.

Entonces el balance podría haber cambiado dentro del PLN, si JAM hubiera ganado muy bien la municipalidad, con muy buen margen y muchos votos. Pero sólo logró el margen, no muchos votos, y más por las extremas deficiencias de sus contrincantes, como lo planteáramos también muchos meses antes de las elecciones municipales del 2010.

JAM no mostró que pudiera mover grandes masas con una aceitada maquinaria electoral, pero ganó bien. Así, el mensaje no es claro, y podría o no ser un posible competidor serio para 2014, pues parece que solamente tiene enfrente a RAS, quien tiene una imagen que es todo lo contrario de la de Chinchilla como pre/candidata.

Dependerá de cómo negocie la oposición a RAS en el PLN, pero más aún de cómo negocie JAM con La Nación y otros grupos económicos de los grandes. JAM ha tenido muy buenas relaciones con Calderón y con Rodríguez (eso desde que llegó a la alcaldía con Calderón de Presidente y luego negoció con Rodríguez, entre otras cosas, el basurero de La Carpio, incluso cambiando para ello el plan regulador del cantón de SJ contra la oposición en pleno –votación 7/0- en la Junta Directiva del INVU). Entonces, podría negociar apoyos con viejos sectores del PUSC, aunque eso no ayude demasiado. Pero depende de quienes quieran negociar con JAM, no de con quienes quiera negociar él, eso de seguro lo valorarán quienes quieran parar a RAS a como haya lugar, dentro el PLN y fuera de él.

Finalmente, construir una candidatura de verdad desde el lado de RAS (que no se quede al ras del piso), no es un asunto nada más de tener plata, habría que construirla con algo que va mucho más allá de los compromisos de diputados y la maquinaria, que hasta ahora es lo que parece que le interesa a RAS, o a sus asesores políticos y sus operadores. Se requerirían más que compromisos de la asamblea nacional del PLN, o dádivas, o repartir puestos o similares. Si tuviera a La Nación y Teletica a favor, podría buscarse la forma de convertirlo en algo así como la versión masculina de la ‘hija de María’, que nos resultó ser Laurita luego de convertirse en candidata y ya como doña Laura, la Presidenta, con los obispos y todo eso. Pero no parece que eso sea viable a corto plazo, por lo menos no según la tendencia que marcan editoriales, columnas y reportajes o investigaciones intencionadas que ha estado publicando La Nación. De ahí que medidas como copar la radio y diversos canales de tv y La Extra son importante para RAS, y lo ha estado intentando con Monumental y otros medios, las que sin embargo difícilmente compiten con la campaña increíblemente fuerte, continua y desgastante que tiene en frente y refuerza la idea de que no todo está resuelto y todavía no hay de ninguna manera ‘presidente electo de 2014’.

Entonces, ¿cuál es su imagen al iniciar esta campaña electoral?, ¿de dónde se parte y hacia dónde se va en el caso de RAS?

La imagen que he percibido, a lo largo de muchas conversaciones con gentes de diverso tipo, desde los vecinos en Parrita, o Moravia, o Guanacaste, hasta colegas y estudiantes, es que RAS no tiene ningún atractivo, aunque se considera que tiene muchas posibilidades por la plata y por su hermano (OAS), lo que le han ido permitiendo controlar casi con poder absoluto la maquinaria del PLN. Pero de entrada se dice que es ‘mal candidato’ aunque ‘le hizo el trabajo al hermano mientras fue el ministro que en verdad gobernaba’.

La percepción es que RAS no tiene ‘clase’ (que a la gente le gusta), ni humildad (la que con clase es fantástica). Esto es importante porque para RAS no se trata de parecer un ‘pachuco’, o un pobrecito, o vender la imagen del campesinito, o alguien del pueblo –como ha querido aparecer Ottón-. La gente común quiere un presidente de altura, pero que a la vez sea casi igual al común popular, del pueblo pues, pero que sea Señora o Doctor. Eso lo logró muy bien Pacheco: era el doctor muy prestigioso que llegaba y se sentaba desde la tele, en la sala con todo mundo y hablaba –todavía- de ‘tatica dios’ y demás, pero es de buena familia, con clase. Y para eso no basta nacer ahí en una finca, o con cuna de oro, hay que saber llevarlo por la vida: no es esa la imagen de RAS, hasta ahora por lo menos.

RAS además no habla nada bien, de hecho prácticamente no habla, y tiene muchos ‘tics’ y movimientos súbitos en partes de su rostro, la boca, o la cabeza como si le estorbara el cuello de la camisa. Hay como una falta de ‘elegancia’ pero tampoco tiene apariencia popular. En fin, su imagen televisiva no lo convierte en alguien atractivo en lo inmediato, o que genere ternura, o algo muy llamativo a la vista (tipo ‘tico/lindo’ según se dice popularmente). Tampoco genera emotividad inmediata –como Pacheco-, o es un líder carismático –como Carazo-, ni despierta esas reacciones afectivas no/racionales, como el hecho de ser hijo de caudillos y de alguna manera ‘llevar su sangre’, representar a los caudillos: como JMF y RACF, a quienes eso les sigue ayudando muchísimo en la imagen popular, tener ‘apellido’ pues, ser ‘el hijo de alguien’.

Esas sensaciones no racionales hacen que la gente siga a un candidato sin preguntarle que piensa, o qué va a hacer, como con Laura. Esto que no tiene RAS, sí lo tiene su hermano mayor y jefe superior por 30 años, OAS, esa sensación de que ‘nos va a ayudar’ y ‘él puede hacerlo’ –sin que se sepa cómo-. La gente confía en él –en OAS- y le parece bueno, inteligente, de mundo, es doctor ‘inglés’, premio nobel y tiene clase, abolengo, lo que expresa y sabe llevar y también con arrogancia, pero a la vez puede parecer humilde, habla quedito y logró pegar su estilo desde los 80s, etc.

Pero RAS tiene la imagen de haber sido simplemente su número dos, su hermano menor, no quien está al timón sino quien colabora, alguien que deriva el poder de otro, no por sus propias cualidades (al margen de que las tenga o no).

A las gentes críticas de los sectores medios urbanos profesionales, típica clase media intelectual, la arrogancia y el abolengo de OAS les cae mal (aparte de ubicarse muy a la derecha política); pero al común de las gentes, a la masa y pobretería urbana no, todo lo contrario –de hecho lo consideran un orgullo, como sienten orgullo del nuevo Estadio, o del astronauta y del escultor, que de paso “es tan humilde”.

Eso tampoco cae mal en los nuevos ‘yuppies’, los empresarios jóvenes -del Incae y de Intel, o de los Oficentros de Escazú/Santa Ana-, pero menos aún a la población rural de ingreso medio/alto: ahí un Señor sigue siendo el que debe mandar, y OAS dice saber y parece que sabe mandar, pero no es así con RAS, esa no es la imagen que proyecta hasta ahora.

RAS, a diferencia de OAS, se percibe como alguien detrás del poder, un operador político, muy bueno sí, claro, pero no el gran líder. Mientras OAS escribe libros y artículos y da discursos, o conferencias que se supone son importantes para el mundo. RAS no lo hace, de hecho no parece que lo pueda hacer, por la forma en que habla y sale en tele. Quizás porque todo el esfuerzo de imagen pública ha estado por casi 30 años puesta en su hermano mayor y porque no es sino hasta ahora que inicia una campaña política, a lo mejor un poco improvisada e impulsada nada más mediante la maquinaria electoral del PLN, sin ocuparse hasta ahora de la imagen pública, o televisiva, o como líder de las masas que son las que votan y deberá movilizar tanto en las elecciones primarias como en las nacionales.

En las apariciones públicas de RAS en los últimos cinco años no se muestra su inteligencia (algunos, que lo conocen, dicen que es asombrosa, tanto su inteligencia como su capacidad política, como operador político, dicen que es “como Paco Calderón” –el que entrenó a Junior-, etc.). De hecho, cuando habla o responde preguntas no parece muy inteligente, se tropieza, se le salen los ‘tics’ y finalmente muchas veces se contradice o cambia de opinión: o sea, cambia la que había dado en forma atropellada y sin pensar demasiado poco antes.

Al contrario de OAS, ni siquiera aparece bien vestido, pero eso no lo hace ‘parte del pueblo’, lo que no se justifica dado su nivel económico y no se entiende por qué.
De hecho casi nadie conoce su trayectoria como abogado, empresario en muchos diversos negocios, su conocimiento de finanzas y del mercado y los procesos productivos agrícolas, etc., es decir su realidad cotidiana exitosa. No se sabe que RAS ha sido y es el cerebro, diseñador, líder y director de inmensos proyectos agrícolas, cañeros o financieros; ni se sabe su paso muy exitoso y su liderazgo en la Bolsa de Valores y el mundo financiero nacional, ni tampoco su presencia e importancia en dirigir uno de los principales bufetes de abogados y asesorías empresariales, o su rol en el grupo financiero de la familia. Es decir no se conocen sus acciones de vida, su CV pues, o sea lo que indicaría quizás que es el número uno y no sólo un operador, como parece, o ‘todo mundo’ tiene como cierto.

Es extraño que con atestados de ese tipo su imagen pública no los haya utilizado, y no es fácil un cambio abrupto de imagen en un par de años. Entonces, construir a RAS como un candidato no es algo simple, aunque para mucha gente él sea el obvio candidato del PLN, o algunos piensen que es inevitable que él será el candidato y que nadie se la quita porque maneja el PLN, su asamblea, su directorio, muchos alcaldes, los diputados...

Pero no percibo que sea tan fácil, de hecho, hay muchas percepciones que habría que cambiar y empezar por construir una imagen distinta de la actual. Para ganar tendría que construirse a sí mismo como candidato, hacerlo desde la emotividad y hacerlo cercano a la gente y que cambie su imagen de número dos y sea conocido como un excelente número uno. Que de ser torpe en televisión cambie hacia alguien que se comunica con claridad y fuerza, con seguridad y calidez. Falta que aprenda a hablar a la masa, no sólo a círculo de amigos, que de antemano le rinden pleitesía por ser ‘el hombre fuerte detrás de OAS’.
Pasar de apoyo callado y detrás del trono a ser la imagen insignia es algo que la gente que dirija la campaña deberá construir, no algo que ya está hecho, y los que piensen eso se podrán llevar una buena sorpresa. De hecho, no basta nada más con un programa (por más bueno que sea), ni con una expectativa de que el gobierno de Chinchilla levante y sea calificado positivamente al momento de las primarias del PLN.
Para que lo que muchos dan por un hecho ahora se haga realidad se requiere un candidato que derrote otros varios precandidatos (como JAM, AAD y a otros pre) y luego a quien surja de la oposición al PLN, y eso con votos, cientos de miles de votos.
Entonces, parece que no todo está decidido, si RAS no se construye adecuadamente como candidato podría perder, contra un JAM que sí se construya, u otros candidatos que vayan surgiendo y que se están construyendo ya con diáfana claridad; pero además, para RAS va en aumentando el desgaste enorme que le provoca La Nación y otros medios que lo adversan en forma violenta y directa. No es fácil sobrevivir con una exposición tan directa y tan pública, con el principal periódico atacando todos los días y otros medios haciendo algo parecido con el gobierno de su partido. El gobierno además NO es el de su partido nada más, es el gobierno que construyó OAS y RAS mismos, ellos serían responsables también por un gobierno fracasado. OAS quería una Presidenta… ahí la tiene ¡!

Entonces si la opción –dejando por fuera de entrada a los otros partidos, como parece que se perfila hasta hoy la lucha electoral- fuera entre JAM y RAS; o al menos así lo parecía al interior del PLN a principios de año. Todavía JAM tiene amplias opciones, mejor aún con su inmensa actividad pública como Alcalde que sale en medios todas las semanas y de forma positiva con los bulevares, transitarte, festivales y todo eso, todas muy populares.

Y dependiendo de las negociaciones que logre o no JAM con otros posibles pre-candidatos, estos podrían también superar sus posibilidades y cambiar el duelo de dos, o lograr que frente a RAS surja alguna candidatura fuerte, como lo pretende AAD.

Pero tampoco se pueden dejar de observar otras opciones que tal vez no se han valorado lo suficiente, y quizás sean parte de los movimientos políticos del futuro cercano.

Qué tal, por ejemplo, si JMF de verdad decide venir a rescatar su partido para impulsar ideas más cercanas a las de su padre, y qué tal si construye una alianza con otros posibles pre-candidatos como AAD o JAM, que jugarían a disputarse la presidencia en 2018; y qué tal si su papeleta presidencial la completan figuras como Nuria Marín y Leonardo Garnier (en las dos vice-presidencias con responsabilidades en lo internacional y lo social), y qué tal si RAS se queda por ahí sin lograr despegar en las encuestas.

Sí algo así sucediera, todo cambiaría en contra de RAS. Con una papeleta como la descrita de seguro que habría una insurrección de las masas votantes del PLN, los jóvenes –ahora en 4 o 5 año de colegio- conocen personalmente y votarían masivamente por Leonardo y no es mal visto por los empresarios, o los principales medios, y es twitero, etc.; las mujeres, que eligieron a la actual Presidenta, votarían masivamente por Nuria, quien tendría sin duda el apoyo del sector empresarial, entre otros, dada su excelente imagen como profesional y experta en asuntos internacionales, así como empresaria. Algo así vencería con facilidad a las opciones dispersas y poco construidas de la oposición al PLN.

Y qué tal si en esa papeleta JAM o AAD van en primer lugar por San José para asumir la presidencia de la Asamblea y el otro asume en serio el ministerio de la Presidencia, por ejemplo JAM a la Asamblea y AAD (quien ya fue diputado y presidente de la Asamblea y la conoce rebién) vaya al Ministerio de la Presidencia, y qué tal si…

En fin, la idea es que nada está cocinado todavía, ni para el 2014, ni para el 2018, pero sin duda estamos en esas dos campañas simultáneamente; al menos en lo que al PLN respecta.

Si los otros partidos no se ponen a ‘mañaniar tempranito’ y dejan la campaña del 2018 para el 2017, seguirán teniendo algunos diputados para negociar algunas cosas, pero nunca pasarán ni por la acera de CORBANA.

O sea:

-Parece que ahora síí es claro que ya estamos en plena campaña electoral del 2014…
-¡nooo güeeon!
-Y también en la del 2018,
-¡aaaaaro, aaaaaro!

(MAR-Marzo del 2011)

sábado, marzo 12, 2011

derrota electoral pero una victoria política

En FAENA perdíamos todas las elecciones –FEUCR/Asociaciones, etc.- y Eduardo, siempre optimista y sonriente, nos decía que era una “derrota electoral pero una victoria política”. Hasta que un día, agotados por el esfuerzo electoral y habiendo perdido otra vez, Juan Tortas, interpretando a la perfección nuestro colectivo sentir, le dijo –casi gritó- que estaba harto de ese cuento y que cuando participaba en una elección era con la idea de tener una victoria electoral y ya.

Teníamos como 19 o 20 años, y todas las ganas y la ilusión del mundo, y claro los mejores programas de gobierno y fantásticas ideas para hacer un país mucho mejor de lo que ha resultado al cabo de 40 años. Pero entendimos muy bien esa lección de Juan, aunque no lo lográramos nunca. Quizás muchos nunca lo entendieron y siguen teniendo victorias políticas.

Otros lo lograron rápidamente cambiándose de partido… y dejando todas aquellas ideas.

viernes, enero 07, 2011

GARABATO JUSTICIERO

Relación de hechos
Fecha: 28 de diciembre.
Sitio: Isla Damas, Parrita.

18 horas

a. Los vecinos se reúnen al confirmar que se han dado varios pequeños robos en casas de la zona ‘residencial local’ –según definición del antiguo Plan Regulador de 1991-. Discuten diversas explicaciones y dada la hora en que las casas estuvieron solas y los antecedentes de algunas personas que han llegado recientemente a la isla, se sospecha seriamente de un joven, ‘masculino’, que ayer no tenía dinero y hoy, a media tarde, estuvo invitando a tomar tragos a varios amigos en El Cocal y ahora, se supone, estaría durmiendo la borrachera en su rancho.
b. Se confirma que los robos fueron al menos en dos casas donde rompieron ventanas y lo robado, según se sabe a esta hora, en la casa de don José es: dinero en efectivo, unos 30 mil colones, que le pagaron por adelantado por el alquiler de una cabinita para estos días festivos, una lamparita de pared que pensaba poner en el corredor y una cajilla de cervezas, que había comprado para venderle a los visitantes. Lo de las otras casas no se sabe claramente pues los dueños no han llegado.
c. En días pasados, se habían perdido algunas herramientas y utensilios en varias casas de la vecindad, así como en la escuelita local. Siempre en cantidades pequeñas y relativamente fáciles de llevar y de vender.
d. La conversación lleva a la propuesta de acciones: primero ir al rancho a verificar si el sospecho continúa ahí. Si estuviera, entonces interrogarlo, pero primero traerlo amarrado al ranchón del patio de los Salas, dónde se reúnen ya varias familias para recabar información y dónde todos opinan y se muestran indignados pues obviamente es un ‘gato casero’ el responsable de todos los robos de los últimos días del año.
e. Alguien propone también traer a la policía, pero lo han intentado y nadie contesta en la delegación más cercana de la ‘policía de proximidad’, queda a cinco kilómetros en el centro de Quepos. Igual, habría que ir por la playa en el cuadraciclo, con carreta, a traerlos desde el embarcadero de El Cocal, y pagar el taxi que los llevaría hasta el embarcadero, así como la lancha que da servicio en el estero, pues no tienen transporte en absoluto. Si no es así, no vienen, punto.
f. Se decide ir por el sospechoso, para ello se prepara un mecatillo o cuerda nailon de la que se usa para tendederos, se asume que estará muy borracho y difícilmente podría ni siquiera caminar, pero es mejor amarrarlo ahí en su camastro –y ojalá dormido-, para evitar sorpresas, como que salga corriendo o se defienda con el machete.
g. Todos están muy resentidos pues, al sospechoso lo trataron bien cuando llegó días atrás. Le dieron comida y le repararon un ranchillo, medio abandonado, para que hiciera su ‘chante’; también le ofrecieron trabajos, pero no parecía ser una buena idea, pues normalmente se la pasaba picado desde la mañana, y cuando no, pues con una inmensa goma y se pasaba todo el tiempo quejándose.

19 horas

a. Doña Rosita, esposa de Don José y pariente lejana del sospecho, muy enojada, decide que ella irá personalmente por el borracho ‘presunto’ ladrón, lo que aprovechará para sacarse algo de su disgusto; ya que lo sucedido también le ha subido la presión a su marido, quien está demasiado sofocado como para ir por el borracho. Otros primos lejanos, aunque también están un poco picados, la acompañarán.
b. Se envía un güila en bici a avisar a la casa de la maestra y el maestro, que son pareja (el ‘maestro’ no trabaja en la escuela o en educación, pero como es el marido de la maestra, todo mundo le dice así), para informarles de lo conversado y para que ayuden a llamar a la policía –con su influencia-, pues los vecinos piensan que es la mejor opción, aparte de confirmar que el sospechoso, es de verdad, el que hizo los robos.
c. Todos asumen que las invitaciones y la borrachera de la tarde fue pagada con los 30 mil que le robaron a los Salas: don José y doña Rosita, y que el producto de los demás robos también fue vendido en El Cocal o el centro de Quepos para pagar las juergas de fin de año.
d. Doña Rosita regresa con el borracho amarrado con el nailon de tendedero, al que traen casi alzado sus otros primos picados, y el sospecho insiste en negarlo todo, aunque vieron la lamparita robada en su rancho –la dejaron ahí para cuando llegue la policía-. Lo mismo hicieron con varias latas vacías de cerveza de la misma marca que las robadas. Del dinero en efectivo, nada. Todo mundo le grita y lo censura y lo regaña, aparte de que uno que otro también le da consejos y se escuchan los comentarios como: ‘es un ingrato pues Rosita le daba almuerzo gratis y hasta un traguito para sacarle las gomas’, o que ‘José se lo llevaba como ayudante, aunque no sirviera de mucho, pero para que por lo menos tuviera que caminar un rato y no se montara en la carreta’, y así...
e. Entretanto, el cuadra ya se oye alejarse en la oscuridad hacia la playa, con su carreta dando saltos, pues los maestros ya lograron –con su influencia- que vengan tres policías de Quepos y hay que ir por ellos cuanto antes. Se espera que pronto la señora maestra venga, para ver si con solo su presencia el sospechoso confiesa, incluido lo de los robos en la escuela, que es otra ingratitud –consideran todos-, ya que ahí van todos los güilas de ellos y eso no puede ser, ¡no puede ser!

20 horas

a. Los policías llegan en el cuadra de don José y se llevan al sospechoso hacia su rancho, todavía medio alzado, para hacer una ‘inspección ocular’, pero sin los vecinos para evitar una ‘contaminación de la escena sospechosa del ilícito’. Se lo llevan medio amarrado, pues nadie le volvió a apretar el mecatillo, en medio de los insultos, los consejos y la indignación general.
b. Al rato, regresan con el sospechoso ya confirmado como ladrón, sin el ‘presunto’, pues ‘aceptó la responsabilidad de los hechos denunciados’. Traen la lamparilla y saben que los treinta mil se gastaron en guaro que cruzaron con las birras ‘también obtenidas de forma ilícita por el masculino detenido’.
c. La maestra y otros vecinos ya han llegado para conversar con la policía, para denunciar otros supuestos delitos, y presionar para que se haga justicia, o al menos encierren por un buen tiempo al sospechoso para que no vuelva a la isla.

20 horas y treinta minutos

a. A unos ochenta metros del ranchón de los Salas, mientras el vecino de la cabaña del almendro dormita en su hamaca colocada en el corredor volao, escuchando los sonidos de la noche, poco después de que ha visto pasar unos policías en el cuadra verde de don José, lo interrumpe un griterío y unos agudos y electrizantes ‘ayees’.
b. En la lejanía parece escucharse a un hombre gritar ‘ayyy, no me peguen’, ‘aaayyy, ya no más’, ‘aayyy, perdón’…
c. La reacción inmediata fue levantarse para ver qué sucedía, pues nunca, en añales, se ha escuchado nada semejante, y se imaginó unos policías, que abusando de su autoridad, estaban apaleando algún pobre ciudadano honrado.
d. Los gritos terminan y casi de inmediato se escuchó el motor del cuadra alejarse hacia la playa, y al pasar por el camino se identifica a Wilmercillo –hijo de don José, quien sigue sofocado- quien va manejando y a tres policías sentados a los lados de la carreta y se nota un bulto, que el vecino asume es el pobre ciudadano tirado en el piso, pero sin ninguna queja o movimiento aparente, por lo que teme lo peor.
e. Casi exasperado por tales abusos policiales, decide llamar a doña Rosita para indagar sobre los sucesos recientes, y de comprobar sus sospechas, hacer las denuncias pertinentes ante los estrados atinentes para lo que corresponda, tanto en lo administrativo como en lo penal.

21 horas

a. Media hora después de escucharse los gritos, Doña Rosita le explica al vecino:

“Idiay no ve que llegó la maestra y le preguntó a los policías que ‘qué le iban a hacer al ladrón’, porque, idiay, ya estaba probado que Julián, que así se llamaba el sospechoso, era el ladrón. Y ellos le contestaron que se lo llevaban, pero que ahora era difícil conseguir un juez, así que de seguro, si había campo, lo dejaban detenido en Quepos, pero que a lo mejor lo soltaban al llegar con la advertencia de que no volviera a la isla. Entonces la maestra se puso furiosa y le dijo ‘o sea, no le van a hacer nada, lo llevan a pasear en carreta por la playa para que se le baje la borrachera y de paso le ahorran el camino hasta Quepos para que allá siga la fiesta; pues no, eso no se queda así. Si ustedes no lo castigan, yo sí, para que aprenda a no ser tan sinvergüenza’, y de un salto cogió un garabato que don José tenía por ahí colgado (y que usa para ayudarse a chapear los lotes que cuida) y agarró al borracho-ladrón confeso y le dio de garabatazos por la espalda y las piernas y todo lado, mientras éste trataba de taparse y dos policías se quedaban paralizados y el otro le rogaba a la maestra que se calmara, sin lograrlo claro, hasta que le quebró el garabato, del grueso de un palo de escoba, en la espalda y porque ya la maestra estaba a punto de desmayarse del colerón y la fatiga”.

b. Don José comentó. “Idiay, yo fui el único que perdí: los treinta mil pesos, la lamparilla, la cajilla de cervezas y el garabato”.